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Barcelona quiere disminuir el tráfico de reparto de mercancías con plataformas de distribución

En la ciudad de Barcelona se producen 460.000 desplazamientos diarios relacionados con la distribución de mercancías, lo que suponen más de un 11% del volumen total de tráfico y un 20% de las emisiones de agentes contaminantes

Una de las innegables ventajas de vivir en una ciudad está en que las personas pueden conseguir productos que colmen sus necesidades sin necesidad de efectuar grandes desplazamientos. Y, sin embargo, aunque es imprescindible que estos establecimientos comerciales puedan abastecerse para poder ofrecer dicho servicio, las actividades de carga y descarga son, a menudo, percibidas como uno de los inconvenientes inherentes a la vida urbana.

La Distribución Urbana de Mercancías (DUM) es uno de los principales causantes de la congestión de tráfico. Se calcula que en la ciudad de Barcelona se producen 460.000 desplazamientos diarios relacionados con la distribución de mercancías y suponen más de un 11% del volumen total de tráfico (datos de 2012, que probablemente se incrementen con la mejora de la situación económica) y se concentran todos en determinadas horas.

Para realizar este tipo de operaciones, camiones y furgonetas efectúan paradas muchas veces en calles que no tienen habilitadas zonas específicas para ello, ocupan carriles obstaculizando la circulación o, en el caso de calles de un solo carril, bloquean totalmente el tráfico.

Los peatones también sufren muchas veces el DUM porqué deben compartir parte del espacio público con los artículos y productos que se están descargando de los vehículos, o sorteando vehículos aparcados encima de la acera, o incluso perdiendo un gran porcentaje de espacio público por plazas específicas de carga y descarga. En el caso de Barcelona hay unas 12.000.

Tampoco debemos olvidar que los vehículos que efectúan las operaciones de carga y descarga contribuyen a la polución atmosférica y a la contaminación acústica. De hecho, este tipo de vehículos son unos de los más perjudiciales para el medio ambiente y de los más molestos para la vida en la ciudad: mayor ruido, vibraciones de los camiones, fricciones con otros medios de transporte… Aunque, como se ha mencionado, representan el 11% del total de vehículos en circulación, son los responsables de entre un 15 y un 20% de las emisiones de agentes contaminantes.

Además de todos estos factores, debe señalarse que este conjunto de actividades se desarrolla con poca eficiencia. La baja ocupación de los vehículos, los grandes costos para operadores y clientes y un elevado número de externalidades que influyen en el servicio (como la propia congestión de tráfico), son factores que reducen la eficacia de estas actividades.

Un nuevo horizonte del DUM con las supermanzanas

El proyecto de supermanzanas va más allá en su ideario para jerarquizar la movilidad urbana. Con el tiempo, la carga y descarga debería producirse dentro de la supermanzana en unas determinadas ventanas horarias que garantizaran la mínima fricción con los vecinos que viven en ella.

Por ejemplo, ésta debería hacerse en aquellos horarios en que los niños y niñas están en el colegio, minimizando así el impacto y evitando la siniestralidad asociada. También se hace imperativo la implantación de Centros de Distribucion Urbana de Mercancías (CDU), es decir espacios de carga y descarga en los nodos de servicio, es decir en los cruces entre vía básica y de supermanzana, de manera que se ahorren entradas de vehículos en las vías interiores.

¿Cómo serán los Centros de Distribución Urbana de Mercancías?

El objetivo de estos centros es la redistribución y consolidación de las mercancías que entran o salen de una o varias supermanzanas. Es decir, que cada supermanzana o varias supermanzanas tengan su punto de entrega y recogida de mercancías.

Su funcionamiento será el siguiente... Los camiones o furgonetas accederán a estos centros, ubicados en subterráneos, desde las vías básicas, descargaran las mercancías y se irán. Las diferentes mercancías para un mismo cliente se podrán agrupar, almacenar y convenir con él el mejor horario de entrega. El posterior reparto al cliente dentro de las vias interiores de la supermanzana se realizará con vehículos de pequeño tamaño y cero emisiones como puede ser triciclos, bicicletas o furgonetas con motor eléctrico.

De esta manera se conseguiría evitar la entrada de los vehículos de grandes dimensiones en la supermanzana y sólo entrarían aquellos respetuosos con el medio ambiente, tanto desde el punto de vista de las emisiones como de la contaminación acústica.

También seria posible realizar una logística inversa en lo que se refiere a recogida selectiva de residuos, reduciendo así también el impacto del transporte de la recogida de basura. De igual modo, los comerciantes podrían disponer de un almacén dentro del CDU maximizando así la superficie comercial.

¿Un CDU en Barcelona?

Aunque el proyecto de las CDU parezca de un futuro lejano la realidad es que la ciudad de Barcelona ya tiene una estudiada para construir en los próximos años. Aprovechando la remodelación del Mercat Municipal de l’Abaceria, en el barrio de Gràcia, la Agencia de Ecología Urbana de Barcelona, en colaboración con el Districte de Gràcia de l’Ajuntament de Barcelona, ha estudiado la posibilidad de implementar un Centro de Distribución Urbana de Mercancías en una de las plantas subterráneas.

El uso de esta infraestructura está pensada para los comercios y los transportistas de la supermanzana de Gràcia que está delimitada por las calles Via Augusta, Príncep d’Astúries, Travessera de Dalt, Torrent de les Flors, Bailén, Còrsega y avenida Diagonal. En este CDU se propone que sean descargadas las mercancías de los comercios adheridos, almacenarlas – en este caso durante máximo un día- y distribuirlas a los establecimientos correspondientes mediante vehículos de cero emisiones.

Para que todo ello sea posible será necesario establecer un sistema tarifario que haga económicamente viable el funcionamiento de la infraestructura.

Fuente: Lavanguardia.com